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Llucmajor

Hasta principios del siglo XX, en Llucmajor hubo una pujante agricultura y una numerosa cabaña ganadera. Durante el primer tercio del siglo XX, Llucmajor estuvo marcado por una serie de acontecimientos que conllevaron una etapa de progreso y desarrollo, unidos a un fuerte incremento demográfico. Posteriormente, la ciudad de Llucmajor era renombrada por la industria del calzado; hoy día sustituida por la hotelera, la de embutidos y licores, además de una destacada artesanía de piedra, hierro y madera.

El nombre de Llucmajor, probablemente proviene del latín LUCUS MAIORIS, que significa bosque mayor. Semánticamente, es muy verosímil que la alquería llamada Llucmajor estuviese poblada de un gran bosque. Esta teoría parece ser la única aceptada.

El conjunto prehistórico de Capocorb Vell, en el sur del municipio, es el exponente más conocido de la isla de la Edad del Bronce. Dentro de la investigación prehistórica, es uno de los poblados más importantes del Mediterráneo Occidental, gracias a su conservación. Asimismo, es uno de los primeros lugares de Mallorca que han sido excavados y estudiados, y también uno de los más extensos.

Hasta la llegada del cristianismo, Fenicios, Griegos, Cartaginenses y Romanos dejaron su huella en Llucmajor. El único testimonio de aquellos tiempos es una lápida fragmentada, la cual fue encontrada en la Marina. Esta lápida contiene una sola palabra, a modo de topónimo "Egnatuleia".

Después de varios intentos de conquista, en el año 902, la isla de Mallorca quedó sometida bajo dominio árabe y se siguió una etapa de crecimiento y prosperidad.
Se considera, que Llucmajor existía como alquería árabe y dependía del municipio de Montuïri.

El 31 de diciembre del 1229, la isla de Mallorca fue conquistada por el rey Jaume I, iniciándose otro periodo de prosperidad. Posteriormente, en el año 1300, su hijo Jaume II fundó la villa de Llucmajor.

La decadencia del Reino de Mallorca culminó con el hito más importante de nuestra historia: La Batalla de Llucmajor, que tuvo lugar el 25 de octubre de 1349. En ella, Jaume III, último rey de Mallorca, perdió su vida y además su reino, quedando éste así anexionado al Reino de Aragón.

Cien años más tarde, en 1543, el emperador Carlos V concedió a Llucmajor el real privilegio que otorgaba los derechos de celebrar ferias desde el 29 de septiembre hasta el 18 de octubre así como mercado semanal los miércoles.

Durante los siglos XIV al XVIII, la costa sur de Mallorca estuvo sometida a la continua amenaza de expediciones corsarias que no permitieron el descanso de los defensores de las costas mallorquinas. Hoy día, las torres de defensa y vigilancia (talaies) de S'Estelella, el Cap Blanc, el Cap Enderrocat y Cala Pi todavía son el testimonio latente de aquellas luchas.

Mediante Real Decreto del 3 de octubre de 1916, el rey Alfonso XIII concedió a Llucmajor el título de ciudad. En el mismo mes, se inauguraron el nuevo mercado municipal y la línea del ferrocarril Palma-Santanyí, con estación en Llucmajor. Igualmente, el 25 de noviembre del 1916, se fundó la primera central eléctrica "El Porvenir", que dio paso al alumbrado público eléctrico en la ciudad.